¿Automatización igual a desempleo?
Jazmin Yahel Rodríguez Rodríguez
Cuántas predicciones no se hicieron acerca de la vida y, por ende, de la manufactura del nuevo milenio; los autos volarían y las líneas de ensamble estarían conformadas en su totalidad por robots. Pero hoy, en el año 2008, sabemos que no es así y creemos que esta situación se vivirá hasta dentro de otros 100 años. ¿Acaso la tecnología no ha avanzado a la velocidad que se esperaba, o tal vez la sociedad no está preparada aún para el cambio?
Cuando la gente escucha por primera vez de la automatización en la industria piensan en grandes volúmenes de producción con bienes de alta calidad, pero la asocian directamente con el desempleo. Esto se debe, a mí entender, a dos razones principales:
- La automatización es más que un logro tecnológico y una herramienta para la mejora de procesos; es también un fenómeno social.
- La sociedad no sabe lo que es en realidad y en qué consiste la automatización.
Los ingenieros y científicos se han dedicado a desarrollar técnicas y tecnología que permitan incrementar la productividad de los procesos, haciéndolos más rápidos, eficientes y controlables. Han invertido mucho tiempo y esfuerzo realizando estudios, en los cuáles mientras se cumplan las especificaciones del producto, las normas de calidad, los volúmenes de producción y se incrementen las ganancias, su trabajo se ha habrá realizado de manera satisfactoria; aunque esto signifique no tomar en cuenta que no todo son máquinas, robots y automatización, provocando así que se dejen de lado las repercusiones sociales de sus logros.
Es por ello, que mientras se continúe pensando de está forma y no se integren todos los elementos e individuos involucrados en un proceso de automatización, seguiremos estando muy lejos de las predicciones para el 2008 y la sociedad mantendrá su postura y su visión negativa ante la aplicación de robots en la industria.
El ser humano siempre tendrá miedo de aquello que no conoce y de aquello que no logra explicarse; esto mismo es lo que sucede con la automatización. Si todos entendiéramos los beneficios que puede traer consigo, sabríamos que un empleo esclavizante remunerado como un empleo esclavizante no es la solución, ni para la industria ni para el obrero que realiza la labor: ¿cuánto tiempo puede vivir una persona bajo estas condiciones de trabajo? ¿Es su trabajo satisfactorio? Recordemos los cinco niveles de necesidades de la pirámide de Maslow:

Jerarquía de necesidades. Abraham Maslow 1943.
De lo anterior podemos advertir que un obrero que desempeña una labor esclavizante sólo consigue satisfacer los dos primeros niveles de necesidades; en cambio, si nos enfrentamos responsablemente a un proceso de automatización, el obrero dejará su labor esclavizante para convertirse ahora en el técnico del robot que antes lo sustituyó. Es decir, la productividad de la empresa aumentará y si se capacita al obrero, éste superará su condición de esclavo y se convertirá en una persona con mayores conocimientos y un trabajo humano, subiendo al menos un escalón en la pirámide.
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