La Importancia del Diseño Organizacional
Ana Lilia Cariño Sarabia
Debido al complicado ambiente al que se enfrentan día a día las organizaciones y a la necesidad de aprovechar cada uno de los recursos con los que cuentan, surge la idea de contar con buenos diseños organizacionales que permitan a las empresas ser efectivas, eficientes y eficaces; siendo éstas cualidades las que marcarán la diferencia en como hacer las mejores cosas, hacer las cosas bien con el mínimo de esfuerzo y recursos, y cumplir con las metas previstas, a fin de lograr una organización que pueda volverse cada día mucho más competitiva.
En este sentido, es importante señalar que antes de empezar con un proceso de elección del diseño organizacional, es necesario entender la misión y visión del negocio, así como sus estrategias y objetivos a fin de lograr que la estructura se convierta en un facilitador de los mismos.
De acuerdo con diversos autores, es primordial determinar en una primera instancia cuatro variables fundamentales: especialización, forma, distribución de poder y departamentalización.
La primera variable de especialización se refiere al número y tipo de especialistas que son usados para llevar a cabo una tarea. Hoy en día la tendencia es menos especialización en actividades que requieren habilidades moderadas para permitir la rapidez y la fácil coordinación entre ellas; y más especialización en actividades con habilidades de mayor complejidad, con el objetivo de adquirir experiencia, al igual que un conocimiento más profundo.
Por su parte, la forma es el número de personas que forman los departamentos en cada nivel de la organización; y conforme el liderazgo se mueve fuera de los estilos de control, los administradores pueden estar al frente de un mayor número de personas reduciendo la cadena de mando, provocando que la tendencia hoy en día sea hacia estructuras delgadas o planas.
En cuanto a la distribución de poder, éste hace referencia a la centralización o descentralización de la toma de decisiones, considerando la medida en que los administradores delegan autoridad en los niveles inferiores.
Por último, la departamentalización se refiere a la elección de departamentos para integrar el trabajo especializado, esto con el objetivo de aprovechar el principio de la especialización y evitar la confusión.
Una vez determinadas estas variables, es importante realizar un diagnostico de la organización, el cual debe ser acompañado de la participación activa de todos sus integrantes a fin de concientizarlos de los beneficios del proyecto, logrando con esto que el proceso de implementación pueda ser mucho más rápido y sencillo.
Sin lugar a dudas el diseño organizacional juega un papel deterimiante para que una organización pueda alcanzar el éxito y de esta forma volverse más competitiva. Así, el reto del diseño organizacional radica en poder construir estructuras flexibles que puedan alinearse con la cultura, procesos y estrategia de la empresa a fin de lograr los resultados esperados.
En definitiva, y desde mi punto de vista, la mejor estructura será la que en ese momento pueda adaptarse y responder a las necesidades de la organización, sin tener que ser algo permanente. Lo importante será que sea revisada de manera periódica para poder asegurarse de que ésta sigua teniendo la capacidad de respuesta a las nuevas situaciones que se presenten en el entorno, ya que de lo contrario las organizaciones se encontrarían en desventaja al no poder anticiparse a las tendencias del mercado.
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