LA CRISIS ECONÓMICA Y SU CONSECUENCIA MÁS GRAVE: EL DESEMPLEO
Mariana Gutiérrez Zoquiapa Para hablar de crisis es necesario evaluar tres variables económicas
fundamentales que son: Producto Interno Bruto
(PIB) real, inflación y desempleo; siendo
justamente esta última la que afecta
de manera más significativa a la población,
por lo cual a lo largo de este artículo
se profundizará más acerca de
esta variable. Pero primero, para entender la
situación que se vive hoy en día
a nivel mundial es necesario conocer que le
dio origen.
La actual recesión económica
se derivó de una crisis financiera, la
cual fue iniciada cuando los bancos centrales
redujeron las tasas de interés en un
intento de recuperar la economía, fomentando
así que la gente contratara créditos
gracias a las bajas tasas de interés.
Sin embargo, el otorgamiento de crédito
no se llevó a través de una adecuada
selección, pues algunos clientes mostraban
tendencias a convertirse fácilmente en
morosos, por lo que los créditos a los
cuales fueron sujetos se transformaron en subprime
o impagables. Para resolver dicha problemática,
los bancos crearon la Permutas Financieras de
Moras Crediticias, los ya conocidos CDS, que
son una especie de póliza de seguro los
cuales no se encuentran regulados; lo que condujo
a que en poco tiempo se dieran relaciones crediticias
entre instituciones financieras provocando colapsos
de tal magnitud que afectaron a todo el sistema
financiero.
Inevitablemente, todo lo anterior afectó
gravemente a la economía estadounidense
y por consiguiente a la economía global.
En México, como era de esperarse, se
traducirá en una recesión, pues
se estima que por segundo trimestre consecutivo
se contraiga el PIB en nuestro país en
1.5%. Pero, ¿qué implicación
tiene la reducción de la producción?;
cuando la demanda baja, el nivel de producción
también lo hace, dado que no tendría
caso saturar el mercado con bienes y servicios
que no lograrán ser vendidos; además
de que si esto ocurriera, se daría un
descenso en los precios por la sobreoferta existente.
Es por esto que las compañías
optan por reducir el nivel de producción,
lo que significa que requieren de menor número
de trabajadores, lo que ocasiona el desempleo.
Asimismo, cabe resaltar que la reducción
de personal también es un método
utilizado para bajar los costos de producción,
caso que se ha vendido dando en México,
según lo demuestran los datos de la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social (STPS),
ya que en promedio el número de asegurados
en el IMSS ha ido disminuyendo en 1.78% en el
periodo de enero de 2007 a enero de 2009, donde
la mayor proporción está representada
por los empleados permanentes llegando a tasas
negativas de casi 2%; donde en enero de este
año sólo se encuentran registrados
en el IMSS 14,073,102 trabajadores:

FUENTE: Secretaría del
Trabajo y Previsión Social, estadísticas
del sector
Sin lugar a dudas, el desempleo se ha hecho
presente en nuestro país y según
las estimaciones por parte el Instituto de Investigaciones
Económicas de la UNAM, para este año
2009 se generarán 500,000 despidos, razón
por lo cual es imperante buscar medidas que
ayuden a mitigar este efecto de la crisis económica.
En este sentido, el gobierno del presidente
Felipe Calderón anunció un Acuerdo
Nacional a favor de la Economía Familiar
y el Empleo el cual está compuesto por
5 pilares donde en lo más destacado en
el tema del empleo se encuentra:
• Ampliar el programa de empleo temporal
a nivel federal en 40% hasta alcanzar 2,200
millones de pesos para el año 2009.
• Programa de preservación del
empleo destinando 2,000 millones de pesos para
apoyar a empresas que tengan que frenar su producción
y evitar despidos.
Sin embargo, aún existe la interrogante
de si dichas acciones resultarán suficientes
para reducir el desempleo; pues el programa
de empleo temporal sólo logrará
aplazar el problema, ya que este tipo de trabajos
se realizan por salarios que no permiten el
ahorro y son empleos de corto plazo, por lo
que cuando esto lleguen a su fin las personas
se encontrarán nuevamente frente a una
situación similar a la inicial, es decir
desempleados.
Es por ello que para reactivar la economía
mexicana se debe pensar en estrategias de largo
plazo que permitan fortalecer la economía
interna, donde para mejorar la situación
del mercado de trabajo, la aplicación
de una política fiscal expansiva combinada
con una política monetaria también
expansiva lograrán detener la pérdida
de empleos, pues como se ilustra en el siguiente
gráfico el nivel de producción
aumentaría sin afectar la tasa de interés.

En conclusión, las políticas
fiscal y monetaria expansivas se perfilan como
una opción viable que podría ayudar
a disminuir el desempleo; no obstante, cabe
aclarar que una de las desventajas de dichas
políticas macroeconómicas es que
no muestran resultados visibles en el corto
plazo después de ser aplicadas.
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